«Que a lo doloroso de la Enfermedad no se le sume el costo de ser olvidado.»
La persona
Como punto de partida
Cuando la persona con Alzheimer experimenta cambios o desorganización en alguno de sus aspectos —biológicos, afectivos o comunicacionales— lo más importante para ella es saber que hay alguien ahí, presente, que la reconoce en su existencia. Que no la niega.
La persona con la enfermedad es la fuente, el punto de partida. Para comprender qué le ocurre, qué necesita o desea, es fundamental estar atentos a las señales que emite. Y capacitarse para poder recibirlas y comprenderlas.
Desde esta mirada —que impregna cada una de tus intervenciones como acompañante— te propongo diseñar juntos un plan que promueva la autovalidez y una mejor calidad de vida.
Toda planificación debe incluir a la persona con la enfermedad: respetar sus intereses, sus tiempos, sus posibilidades y la etapa en la que se encuentra.
Esa es la clave para alcanzar el bienestar y lograr buenos resultados.

Vejez y demencia
¿Por qué no son sinónimos?
El término demencia senil ha caído en desuso porque genera confusión al asociar automáticamente la vejez con la enfermedad o con la demencia. Sabemos que la vejez no tiene por qué relacionarse con la enfermedad. Sin embargo, existe un conjunto de aproximadamente cien enfermedades —entre ellas el Alzheimer y la demencia vascular— que pueden progresar hacia una etapa de demencia.
¿Qué significa esto? Que la persona con una enfermedad en fase de demencia empieza a tener dificultades para realizar por sí misma las actividades de la vida cotidiana. Por ejemplo, puede necesitar supervisión para manejar el dinero o se desorienta en la vía pública. Con el tiempo, requiere cada vez más la asistencia de otras personas para desenvolverse como lo hacía habitualmente.

¿Cómo puedo ayudarte?
Acompañarte en este proceso requiere abordar tres aspectos fundamentales:
- Diseño de un plan de cuidados personalizado
- Espacios de capacitación y psicoeducación
- Talleres de contención y autocuidado para familiares y cuidadores
Incluir estos tres ejes te permitirá atravesar esta situación acompañado/a, con más claridad, tranquilidad y calidad de vida.
Podés contratar el servicio completo o elegir las actividades que necesites por separado.

